En este documento, se explica con detalle cómo se llevó a cabo la escena de time-lapse de “The Museum of the Moon” realizada durante el BCN llum 2020. Esta escena se realizó en las gradas que dan al estanque que hay detrás del edificio del Museo del Diseño de Barcelona, el la Plaza de las Glorias, junto a la torre AGBAR durante la realización del evento.

Para la realización de esta escena en time-lapse, se utilizó el siguiente material:

Para realizar una escena como ésta, hay que tener presente diversos aspectos importantes durante el proceso de producción de la misma:

  • El primer lugar, para realizar una escena en time-lapse como ésta lo haremos siempre con archivos RAW dado que estos nos permitirán post-procesar con mayor flexibilidad las imágenes obtenidas por la cámara.
  • En segundo lugar, es importante determinar la temperatura de color de la escena a fin de tener un punto de referencia para la post-producción. En un caso como este, al tratarse de un lugar público, con espectadores por todos lados y con varias fuentes de luz que no controlamos que influyen en la escena, puede ser una situación con un cierto grado de dificultad para obtener un valor fiable.
  • En tercer punto a realizar es el del ajuste del enfoque de la imagen. El procedimiento que suelo realizar en el caso de escenas nocturnas es el siguiente:

A través de la pantalla posterior de la cámara, primero hay que hacer un zoom digital de la imagen que aparece en la pantalla o el visor. Con la ayuda del Focus peaking ajustamos el enfoque de forma manual (MF). En este aspecto, se debe resaltar que una vez hecho el enfoque, la cámara debe dejarse en MF y se desconectará la opción de visualización de imágenes en pantalla o en el visor después de cada toma. El motivo no sólo es el de fijar y bloquear el enfoque, sino el de hacer que la cámara no realice ningún proceso interno innecesario durante la toma de imágenes (como el de realizar un enfoque con el auto-focus antes de cada toma). De esta manera se optimiza la velocidad de procesado y escritura en la tarjeta SD de las imágenes. Así mismo, aseguramos el hecho de no tener interrupciones accidentales causados por el auto-focus durante la realización de la escena. Con esta configuración conseguimos que se maximice el número de frames por segundo que la cámara puede realizar a la velocidad de exposición que se haya seleccionado.

  • En cuarto lugar, definiremos los parámetros de tiempo de exposición y diafragma.

En un time-lapse, al igual que en cualquier tipo de toma fotográfica, maximizar la cantidad de luz captada por el sensor en la exposición ha de ser uno de los puntos a tener en cuenta para determinar los valores de tiempo de exposición y diafragma.  A mayor cantidad de luz captada por el sensor, menor será el denominado ruido fotónico y en consecuencia mejor será la calidad de la imagen resultante.

No obstante, para decidir la exposición correcta en un time-lapse, no se trata sólo de captar mucha luz. En el caso de un time-lapse (al igual que en prácticamente todas las distintas especialidades fotográficas) el fotógrafo ha de tener siempre en mente otros aspectos que técnicos y sobretodo artísticos que influirán en el resultado y calidad final de la imagen. Uno de los aspectos más importantes en un time-lapse es el de conseguir que los objetos o motivos que aparecen en la escena tengan una cierta fluidez de movimiento que los haga ‘agradables’ a la vista durante su visualización. Es decir, evitar que en el resultado final, los principales elementos que se mueven en la escena tengan movimientos demasiado bruscos y/o faltados de ‘motion blur’.

Para lograr esto cuando hay elementos en la escena que tienen mucho movimiento y/o elementos que están cambiando continuamente, una de las opciones es poder realizar varias exposiciones por segundo de forma continua durante todo el tiempo que dure la escena. En este sentido, una cámara como la E-M5 Mark III es una muy buena opción, ya que es una cámara rápida capaz de captar diversos imágenes por segundo y generar simultáneamente los archivos RAW de las mismas con un peso idóneo para que una tarjeta SD pueda guardar varios archivos por segundo sin saturar el buffer de la cámara.

Por tanto, con todo lo comentado en los parágrafos anteriores, se puede decir que los dos principales aspectos a tener en mente a la hora de escoger el tiempo de exposición y el diafragma para realizar un time-lapse son:

  • Maximizar en lo posible la cantidad de luz que capta el sensor sin llegar a quemar las altas luces.
  • Definir los aspectos artísticos y el resultado final que se quieren obtener.

En el caso de esta escena, el tiempo de exposición y diafragmas escogidos fueron de ¼ segundo y f 2.8 respectivamente. Se consideró que esa era la velocidad de obturación adecuada para el tipo de movimiento que tenía la luna y la velocidad de las proyecciones de mapping de la fachada del edificio del Museo del Diseño de Barcelona. Así pues, con estas condiciones de tiempo de exposición (1/4 seg) y set-up de la cámara, la Olympus E-M5 Mark III pudo realizar una secuencia de 3 frames por segundo de forma continua durante todo tiempo que duró la escena y para guardar las imágenes se utilizó una tarjeta SD donde según el fabricante tenía una velocidad de escritura de hasta 260 MB / s.

  • Como quinto y último paso, una vez definido el tiempo de exposición y el diafragma, se procede a la realización de la escena intentando evitar que ocurra cualquier tipo de trepidación del equipo durante la realización de las imágenes.

Para evitar trepidaciones durante la realización de las imágenes, es imprescindible el uso de un trípode (o slider) con una rótula que soporte de forma firme el peso del equipo. Por otro lado, salvo en el momento inicial, se ha de evitar tocar el botón de disparo de la cámara durante la realización de las imágenes. En ese aspecto, la Olympus E-M5 Mark III dispone de un temporizador interno que es perfecto para poder programar el disparo secuencial de las imágenes. No obstante, en caso de querer realizar diversas tomas por segundo durante un periodo largo de tiempo, tal como se realizó esta escena, el temporizador de la cámara no es suficiente. Por ello, para evitar estar pulsando el disparador de forma continua, se recomienda la utilización disparador externo para tener un flujo constante de exposiciones y evitar cualquier riesgo de trepidación.

NOTA: En este aspecto, es importante destacar el trabajo impresionante que realiza el estabilizador que tiene la E-M5 Mark III.  En caso de no disponer de disparador externo, es posible realizar una secuencia larga de diversos frames por segundo sin trepidación alguna de las imágenes.

En cuanto al proceso de post-producción de las imágenes para la realización del archivo de video del time-lapse existen muchos aspectos importantes que se podrían comentar como el tema del espacio de color del video, el frame rate, el códec, los distintos efectos que se aplican para obtener el video final…. Todo y ser puntos importantes, estos se escapan de la intención de este documento.

No obstante, si que comentaré cinco aspectos importantes que afectan a la cámara, al objetivo o a los archivos RAW realizados que se han de tener presentes en el proceso de post-producción ya que afectan de manera directa a la calidad del resultado final.

  1. Disponer de un perfil de color personalizado de la cámara para realizar el procesado de los archivos RAW.

Es importante realizar el perfil de color de la cámara con la que se han realizado las imágenes del time-lapse, a fin que este pueda ser usado en los programas de post-producción que utilicemos. Esta información junto a una buena determinación de la temperatura de color de la escena (como se ha comentado anteriormente) y un buen calibrado del monitor de trabajo, ayudará a que la información de los tres canales de color de los archivos RAW sea muy fidedigna al color real que había en el lugar de la escena.

  1. Eliminación del flickering:

En una escena de time-lapse como ésta, con varias fuentes de luz externas que no se pueden controlar y con malas condiciones lumínicas, es muy probable que pueda aparecer flickering por dos motivos:

  • Debido al comportamiento mecánico del diafragma del objetivo.
  • Debido a las fuentes de luz externas, que están cambiando continuamente.

En cuanto al comportamiento mecánico del diafragma del objetivo, hay que decir que el M.Zuiko 12-40 F2.8 PRO es un objetivo perfecto ya que su nivel de flickering es prácticamente inapreciable.

En lo referente a las fuentes externas, debido a que no las podemos controlar y están variando continuamente, es recomendable realizar algún proceso anti-flickering en los archivos RAW después del proceso de revelado a fin de minimizar en la medida de lo posible el flickering ambiental.

  1. Realizar archivos de video en 4K:

Dado que los archivos RAW de la Olympus E-M5 Mark III tienen un tamaño de 5.184 x 3.888, son perfectos para obtener archivos en 4K de calidad.

  1. Enfoque de post-producción de los archivos RAW

Dado que el sensor de la Olympus E-M5 Mark III no tiene filtro paso bajo, si durante el proceso de toma de imágenes se ha realizado un buen enfoque, los archivos resultantes pueden no necesitar de ningún tipo de enfoque adicional en post-producción. Esto no obstante, no puede ser tomado como un dogma ya que cada caso varía en función del objetivo utilizado y las características propias de la escena.

Para archivos RAW realizados con cámaras como la Olympus E-M5 Mark III, dado que el tamaño del sensor micro 4/3 es más pequeño que el tamaño de los sensores APS-C o Full Frame, en general, el valor de enfoque de post-producción que se debe aplicar ha de ser ligeramente inferior al valor de enfoque que aplicaría en archivos de sensores más grandes. Por tanto, a la hora de realizar un enfoque de post-producción, puede ser una buena idea el ser un poco más conservador que con imágenes realizadas con sensores de mayor tamaño. Esto es muy importante, ya que de esta manera se disminuye la posibilidad de aparición de halos y aberraciones cromáticas en los bordes de los objetos debidos al proceso de post-producción. Concretamente, en esta escena de “The Museum of the Moon”, sólo consideré necesario aplicar un enfoque de post-producción en la luna con el fin mejorar la visualización de todos los detalles de su superficie.

  1. Eliminación del ruido de los archivos RAW

Debido a la naturaleza de la luz, con la tecnología actual, todas las cámaras generan archivos que en mayor o menor medida tienen ruido fotónico (y de otros tipos). Por tanto, es importante que tanto en el momento de revelado de los archivos RAW, como en el de post-producción en video se realice procesos de reducción y eliminación de este ruido. Esto, si se realiza de forma correcta, será muy beneficioso para el resultado final.

En el caso de la esta escena, dadas las condiciones difíciles de luz que habían en el momento de su realización, en el momento de la post-producción se observó que los archivos RAW realizados tenían un cierto nivel de ruido fotónico en la zona del cielo. Aunque el ruido no era muy visible en un frame individual, al poner todos los archivos RAW en secuencia para realizar el archivo de vídeo de time-lapse, dada la aleatoriedad de este tipo de ruido, este se hacía claramente visible y resultaba molesto. Sin embargo, aplicando un plug-in de reducción de ruido, este desapareció y en la versión final 4K no se observó ningún nivel de ‘color banding’ ni de artefactos que fuera significativo.

Y eso es todo. Este es el proceso que se realizó para obtener la escena en time-lapse de “The Museum of the Moon”. Espero que mis explicaciones hayan sido aclaratorias y de vuestro agrado.

Manel Cebrian.

Manel Cebrian
Fotógrafo / Videográfo e Ingeniero Industrial.

Profesional en el campo de la fotografía desde 2014, está especializado en retrato, fotografía deportiva y time-lapse.

En los últimos años en el mundo del time-lapse ha trabajado y colaborado para diversos programas de televisión, entre los que destaca el programa “Catalunya Experience” de TVC y ha realzado múltiples trabajos destinados al sector de la promoción turística. Sus principales trabajos en el campo del time-lapse, “Barcelona in Black” (2018) y “Asturias, a personal voyage” (2017), han recibido diversos premios a nivel nacional e internacional, destacando dos veces el premio a mejor fotografía en el Festival de Cinema de la Cerdanya (2017-2018), mejor film experimental en el Festival de Cortometrajes K-lidoscopi 2017 y el premio a mejor time-lapse turístico en el Zagreb Tourfilm Festival 2019.

Actualmente como profesional de la imagen, asesora empresas a nivel de imagen y producción audiovisual y está preparando un espectáculo multisensorial donde se mezcla la gastronomía, la enología, la imagen y el sonido y que tiene previsto su estreno a lo largo del 2020.